Hace mucho tiempo que no publicábamos nada acerca de la gestión de las redes sociales de empresas o marcas. Por eso, hoy hemos decidido hablar sobre los 15 errores que hay que evitar en la gestión de las mismas. Cuando hablamos de gestión de redes sociales, no solo hablamos de publicar post en nuestro Facebook o Instagram. La gestión es mucho más amplia si queremos de verdad sacar el máximo partido a las mismas de cara al crecimiento de nuestra empresa o marca.

Lo cierto es que, últimamente, oímos a muchas empresas hablar de los pocos resultados que las redes sociales les ofrecen. Además, muchas de ellas las han dejado aparcas y otras, muchas diríamos, ya ni siquiera las tienen en cuenta en el día a día de su empresa o marca. Sin duda, están cometiendo un error ya que si esto ocurre es que no se han molestado en analizar qué está ocurriendo. Analizar por qué está ocurriendo y qué pueden hacer para mejorar. Aquí es donde entra a actuar un buen gestor de redes sociales.

La mayoría de pequeñas y medianas empresas, se echan las manos a la cabeza cuando oyen hablar de pagar a un community manager. Bien es cierto, que durante muchos años el mundo de la gestión de las redes sociales ha vivido una burbuja en la que muchos pseudo profesionales se han aprovechado de las empresas y esto, ha originado que hoy día nos cause mucho rechazo contar con un community manager para gestionar, de forma profesional, las redes sociales de nuestra empresa o marca.

Esta decisión tiene sus pros y sus contras. A todos se nos pasa por la cabeza que la mayor ventaja es que nos ahorramos ese gasto que consideramos innecesario. Pues bien, lo primero que tenemos que quitarnos de la cabeza considerar todo como gasto y considerarlo como inversión. Toda empresa o marca necesita una inversión para crecer, pero, ojo, que esta inversión sea lo justa y necesaria. Si eres de los que piensan o las que piensan que es un gasto sí o sí y que no vas a gastar, quizás aquí deberías terminar tu lectura puesto que lo que viene después puede que no te interese.

A continuación, os vamos a contar 15 errores muy comunes en lo que se refiere a la gestión de las redes sociales de nuestra empresa o marca que debes evitar en la medida de lo posible:

1. NO TENER DEFINIDOS LOS OBJETIVOS

Este es el principal y más importante de los errores que se cometen. Cuando nos lanzamos a promocionar nuestra empresa a las redes, lo único que queremos es: tener muchos seguidores, publicar muchos posts y vender mucho. Si alguna de esos tres pensamientos no se consigue, lo tomaremos como un fracaso.

Todo esto es debido, a que no nos hemos parado a pensar qué pretendemos conseguir con las redes sociales para trabajar con esa visión y hacer todo lo posible para alcanzar esos objetivos o, por lo menos, quedarse muy cerca.

En definitiva, un objetivo no es más que una meta que queremos alcanzar a través de una o varias acciones en redes sociales. Es un resultado concreto, medible y alcanzable que deseamos conseguir mediante una estrategia determinada.

El objetivo más importante, que a todos se nos pasa por la cabeza, es VENDER MÁS. Eso está muy bien, todos queremos vender más, pero tenemos que profundizar mucho más para alcanzar ese idílico objetivo.

Para definir nuestros objetivos en redes sociales, debemos de emplear el estándar establecido para ello, conocido como SMART. El sistema SMART, tiene unas siglas en inglés para que los objetivos siempre cumplan los siguientes requisitos:

  • S: Specific (Específico). Nuestros objetivos tienen que ser concretos, claros y concisos. Por ejemplo, incrementar un 20% el tráfico a la web desde las redes sociales.
  • M: Measurable (Medible). Los objetivos han de ser cuantificables para conocer el grado de cumplimiento. Por ejemplo, aumentar la recurrencia de los clientes a 2,2 pedidos por año y cliente.
  • A: Attainable (Alcanzable). Objetivos que, teniendo en cuenta nuestros recursos, podamos alcanzar. Por ejemplo, incrementar el número de pedidos en un 20% (es alcanzable si nuestro proceso logístico lo permite).
  • R: Realistic (Realista). Debemos de ser realistas y no fantasear con lo que queremos conseguir. Por ejemplo, aumentar un 20% nuestra base de datos (es realista si nuestro público objetivo es grande para alcanzar esa cifra).
  • T: Time (Acotado en el tiempo). Tenemos que dar un tiempo para el cumplimiento de nuestro objetivo. Por ejemplo, incrementar el tráfico a la web un 20% durante todo el año o alcanzar los 50.000 fans de Facebook antes de terminar el año.

Por tanto, es una tarea casi obligatoria definir los objetivos que queremos conseguir con la gestión de las redes sociales. Esto nos va a permitir, posteriormente, analizar si hemos o no cumplido los objetivos y, en caso de que no se cumplan, analizar el por qué.

2. NO TENER CLARA UNA ESTRATEGIA DE CONTENIDOS

El siguiente error a destacar es la NO definición de una estrategia de contenidos en redes sociales. Cuando nos disponemos a gestionar las redes sociales de nuestra empresa o marca, no nos paramos a analizar qué podemos ofrecer a nuestros potenciales clientes para que les gustemos y nos sigan y, por consiguiente, se conviertan en clientes o prescriptores de nuestra marca.

Este es uno de los errores más comunes que se cometen y que más trabajo cuesta que entiendan las empresas. Los usuarios de redes sociales utilizan las mismas para divertirse o para buscar información. Buscan también ofertas, pero tampoco necesitan estar bombardeados continuamente con ofertas, promociones, concursos, productos y más productos. Si no somos capaces de ofrecer algo más a nuestros seguidores, entonces deberíamos plantearnos la existencia de nuestra marca o empresa.

Tener una estrategia de contenidos no es más que definir claramente qué vamos a ofrecer a nuestros seguidores para que: no dejen de seguirnos y para que nos recomienden y nuestra comunidad crezca de forma natural. Pensar en el tipo de publicaciones que vamos a realizar, en la información de valor que les vamos a ofrecer, publicar contenido interesante de otras empresas o competidores… En definitiva, tenemos que hacer que los perfiles de nuestra empresa se conviertan en canales preferidos por los usuarios acerca de una temática.

Por último, y no menos importante, cada red social tiene su público y como tal requiere que trabajemos el contenido de forma independiente. Esto significa que aquello que funcione en una red social no significa que funcione en el resto. Así que, debemos trabajar los contenidos por red social.

3. NO ACTUALIZAR LOS PERFILES ADECUADAMENTE

En la mayoría de los casos, no nos paramos a pensar en nuestros usuarios a la hora de actualizar el contenido de los perfiles sociales de nuestra empresa o marca. Pensamos más en lo que nos gusta a nosotros o en lo que más cómodo nos resulta y menos tiempo nos lleva. Un error, que últimamente está muy de moda, es utilizar los perfiles profesionales como los personales. Esto es un gravísimo problema y, sin duda, viene derivado de los influencers que están muy de moda en redes sociales.

Los influencers, nos cuentan su vida para promocionar productos o servicios y, en la mayoría de los casos, les funciona esta estrategia. Sin embargo, que a este tipo de “marcas” les funcione esto no significa que extrapolemos esta estrategia e nuestra empresa. Los usuarios asumen este contenido porque son seguidores de un perfil en el que esperan encontrar este tipo de información así que no les molesta. Por el contrario, si en una empresa o marca lo utilizamos, podemos caer en el error de que a nuestra comunidad no le interese y estemos perdiendo más que ganando.

A todo esto, hay que sumar, que tampoco definimos el tono con el que nos dirigimos a nuestra comunidad ni en la forma de dirigirnos. Puede que queramos emplear un tomo informal para dirigirnos a nuestros seguidores, pero, quizás, este trato no sea el esperado por los mismos. Por tanto, hay que tener cuidado también con este tipo de detalles.

Con todo esto, queremos deciros que hay que actualizar los perfiles de forma adecuada, pensando siempre en lo que los usuarios esperan de nosotros, escucharlos y publicar información que cubra una necesidad…

4. REPETIR, REPETIR, REPETIR. HABLAR SIEMPRE DE LO MISMO.

Es otro error muy común en el que caemos continuamente. No somos creativos ni originales a la hora de comunicarnos con nuestra comunidad. Haced una cosa, mirar los perfiles sociales de vuestra empresa o marca y observar que habéis publicado en las últimas semanas. ¿A que os sorprende ver que el contenido es similar por no decir igual? Caemos en el error de repetir y repetir.

Haced esto puede repercutir de forma negativa en la reputación de vuestra marca o empresa. Los usuarios, cada vez son más exigentes y no se conforman con cualquier contenido. Quieren contenido de interés y de valor. ¿No somos capaces de crear este contenido?

Además, extrapolamos esta repetición cuando publicamos lo mismo en todos los perfiles sociales. Entonces, ¿por qué seguir a tu empresa o marca en varios perfiles si siempre cuentas lo mismo en todos?

5. NO PRESTAR ATENCIÓN AL ENGAGEMENT

El mayor problema que las empresas tienen en redes es el número de seguidores. Todas tienen el mismo fin, tener muchos seguidores o muchos fans, pero, ¿para qué? ¿Lo has pensado?

Tener muchos seguidores está bien, pero está mucho mejor que estos seguidores realmente estén interesados en lo que hacemos o en lo que vendemos. Si tenemos muchos seguidores, pero no se convierten en clientes ni interaccionan con nuestro contenido no nos sirve para nada, no estamos generando engagement. Hay que trabajar en el crecimiento de la comunidad, pero prestando mucha atención al engagement.

El engagement no es más que aquellos usuarios que realmente están interesados en lo que haces o vendes. Son esos usuarios que interaccionan con lo que publicas. En definitiva, es tu público objetivo o target. Por tanto, hay que tener muy claro a quién nos vamos a dirigir para tener seguidores o fans de calidad. Lo importante es tener seguidores activos.

6. COMPRAR SEGUIDORES

Al hilo del error anterior, la obsesión de las empresas y marcas radica en el número de seguidores de la comunidad. Tenemos asumido que si tenemos muchos seguidores venderemos más. Por tanto, en nuestra ansia de conseguir seguidores caemos en el error de comprar seguidores. Pero no caemos en la cuenta que estos seguidores no son reales si no cuentas ficticias. ¿Realmente has comprobado que con muchos más seguidores vendes, en proporción, mucho más?

Si compramos seguidores, ¿de qué nos vale? Estaremos mal gastando nuestro dinero y podemos incurrir en penalizaciones por parte de las redes sociales al considerarnos spam. Además, ¿estos seguidores que compramos están interesados en nosotros?

7. ABUSAR DE LOS HASHTAGS

Los hashtags funcionan y son un buen aliado para la generación de contenido. Definir los hashtags de tu estrategia es un buen recurso para conseguir seguidores que se interesen en lo que hacen (en una temática o tendencia). Pero utilizar hashtags de forma adecuada, no significa volvernos locos y utilizarlos sin ton ni son por el simple hecho de que pensemos en conseguir más interacciones. Volvemos a caer en conseguir cantidad de seguidores o interacciones más que calidad.

Los hashtags que se publiquen han de tener relevancia con el contenido que se publica. Los hashtags pueden ser muy útiles para que los usuarios puedan seguir el hilo de una temática de contenidos que hayas publicado. Utiliza hashtags de relevancia mejor que utilizar muchos hashtags sin sentido.

8. CONTENIDO IRRELEVANTE

Si una cosa tienes que tener claro, es que los usuarios que siguen a tu empresa o marca lo hacen porque quieren encontrar contenido de relevancia. En caso contrario, dejarán de seguirte y habrás dejado una huella negativa en ellos.

El contenido que publiques en redes sociales, ha de estar trabajado, pensado, meditado y siempre teniendo presente que sea de interés para tus seguidores. A todo ello, tienes que sumar el aspecto visual que otorga una buena imagen o un buen diseño y algo esencial pero que cae en saco roto es publicar contenido con una redacción correcta, sin errores ortográficos o sintácticos.

Que publiques que estás en la playa o pasando una tarde de recreo en tu casa con tu perro, está muy bien para tus perfiles personales. Es algo que no es interesante para tus seguidores, en la mayoría de los casos. Que utilices imágenes de bancos de imágenes gratuitos o recursos gratuitos está muy bien si luego los tratas y modificas para intentar ser original, de lo contrario, harás lo que hace todo el mundo. Y un largo etcétera.

9. PUBLICAR CON ERRORES ORTOGRÁFICOS

Si algo puede perjudicar nuestra imagen de marca es compartir información con errores ortográficos. No caemos en la cuenta de esto, pero es muy importante que el contenido que publiquemos en las redes sociales no tenga faltas de ortografía ni errores sintácticos, ya que puede ser perjudicial para nuestra reputación.

Por tanto, hay que prestar mucha atención a este aspecto sobre todo porque los correctores de los dispositivos móviles nos pueden jugar una mala pasada.

10. NO LLEVAR A CABO NINGUNA INVERSIÓN PUBLICITARIA

Si algo caracteriza la publicidad en redes sociales es su bajo coste y, sobre todo, la capacidad de segmentación para impactar con el público que realmente nos interesa.

Tenemos asumido que no queremos invertir nada. Queremos que todo sea barato y, si es gratis, mejor. Esto nos llevará a caer en constantes errores. Las redes sociales son empresas, y las empresas, al igual que tú, están para ganar dinero. Así que, en el caso de las redes sociales, una gran fuente de ingresos es la publicidad.

Esto queda más de manifiesto con la actualización que hizo Facebook en su algoritmo. Esta actualización se basa en compartir en el muro de los usuarios información preferentemente de familiares y amigos y menos de empresas o marcas. El contenido de empresas y marcas vendrá en forma de anuncios publicitarios en la mayoría de los casos. Por tanto, el impacto en esta red social de cualquier publicación ha decrecido notablemente. Para mejorar esto, no nos queda otra que invertir en publicidad. Además, con esta inversión llegaremos a más usuarios y nuestro contenido puede ser más viral.

11. NO TENER UNA IDENTIDAD VISUAL CORPORATIVA

Si entramos a analizar el diseño de nuestras publicaciones, los errores crecen exponencialmente. Debemos de tener claro que necesitamos que nuestros potenciales clientes nos recuerden para que, en el momento que necesiten nuestros servicios o productos, nos tengan en cuenta a la hora de realizar alguna compra o adquirir algún servicio. Por tanto, hay que dejar huella en ellos.

Hace unos días, leímos una noticia donde venía a decir que los usuarios apenas prestan 5 segundos a visualizar nuestra web o red social para decidir si le interesa o no. Es increíble esto, pero lo cierto es que no está muy alejado de la realidad. La competencia es brutal. Hay muchas empresas que hacen o venden lo mismo que nosotros. Los usuarios están cansados de encontrar el mismo contenido sobre empresas del mismo sector. Por ello, dedican muy poco a las empresas antes de decidir si se interesan por ver lo que hacen.

Por todo ello, debemos prestar mucha atención a la identidad visual corporativa de nuestra empresa. Hay que tener definida una personalidad en redes sociales a través de un buen diseño gráfico de forma que, gráficamente, los usuarios nos recuerden. Hacer esto de forma correcta, nos ayudará a emplear esos pocos segundos que nos van a dedicar los usuarios antes de quedarse o no con nosotros.

12. PUBLICAR EL MISMO CONTENIDO EN TODAS LAS REDES SOCIALES

Esto ya lo hemos comentado anteriormente. Si publicamos exactamente lo mismo y con el mismo fin en todas las redes sociales, ¿para qué queremos entonces estar en más de una red social? Esta es una pregunta que nos debemos hacer para replantear toda nuestra estrategia.

Cada red social tiene su propia personalidad y, en muchos casos, su propio público. Y, aunque tengan el mismo público, buscan en cada red social cosas distintas. Por ejemplo, los usuarios no utilizan Instagram con el mismo cometido que Facebook ni, mucho menos, con el mismo cometido que LinkedIn. Entonces, ¿por qué publicamos lo mismo?

Tenemos que definir una estrategia de contenidos clara para cada red social en la que queramos estar. Además, definir unos objetivos específicos para alcanzar en cada una de las redes en las que decidamos que vamos a compartir.

13. COMPARTIR SOLO CONTENIDO DE NUESTRA EMPRESA

Nos asusta la competencia. No somos capaces de detectar las oportunidades que nos ofrecen. Esto es debido a un error de base: no hemos realizado un buen análisis del mercado ni hemos sido capaces de hacer nuestro propio análisis DAFO para ver las oportunidades que se nos ofrecen.

Debido a este miedo, no somos capaces de publicar contenido que haya publicado otra empresa y mucho menos si es un competidor directo. Pero, ¿por qué? Quizás otra empresa comparta contenido interesante que también puede ser de interés a tu comunidad. No debemos negar información a nuestros seguidores. Ellos esperan de nosotros mucho y no podemos sesgar la información que vamos a compartir con ellos. La competencia no debe asustarnos, cada empresa tiene su propio sello, así que tenemos que buscar el nuestro para que también nuestro contenido se publique en las redes sociales de otras empresas.

Debemos de dejar atrás el SOLOMILLO. Esta expresión de una amiga refleja muy bien esto. El solo YO, YO, YO. Tenemos que cambiar ese concepto. En las redes sociales se comparte contenido multidisciplinar y no podemos caer en el error de creer que somos los mejores y solo nosotros hacemos algo o vendemos un producto.

14. NO GESTIONAR LAS CRÍTICAS

Si una cosa debemos de asumir es que vamos a tener críticas. Esto es una realidad y cuanto antes la asumamos, mejor. No podemos gustar a todo el mundo. Pero, debemos de ser capaces de afrontar estas críticas con elegancia y aprendizaje. De todo el feedback que recibamos de los usuarios aprendemos. Tanto de buenas críticas como de malas críticas. Los usuarios van a opinar de lo que hacemos o vendemos. Algunos tendrán una buena experiencia con nosotros, pero, por desgracia, también tendremos usuarios que pueden tener una mala experiencia o, simplemente, hayan tenido unas expectativas que no se han cumplido.

Ante todo, no debemos huir de malos comentarios o críticas. Tenemos que definir cómo vamos a actuar ante estas situaciones para no improvisar. La improvisación pude jugarnos malas pasadas y perjudicar nuestra reputación.

15. NO MEDIR NI ANALIZAR LAS ACCIONES

Aunque hayamos dejado este punto para el final, no significa que sea el menos importante. Todo lo contrario, siempre hay que medir todas nuestras acciones en redes sociales para saber qué está ocurriendo y qué podemos mejorar o corregir. Una de las cosas buenas del mundo digital es que podemos medir casi todo lo que hagamos. Por tanto, podremos optimizar siempre nuestros recursos y nuestra inversión (ya sea en tiempo o dinero).

¿Por qué medir? Principalmente para rentabilizar costes y medir la inversión que hemos hecho. Tenemos que tener claro una cosa, lo que no se puede medir, no se puede controlar. Lo que no se puede controlar, no se puede gestionar. Lo que no se puede gestionar, no se puede mejorar. Por tanto, lo que no se puede medir, no se puede mejorar. Con esta afirmación, tenemos que quedarnos con la importancia que tiene medir todo lo que hagamos en redes sociales.

Entre los muchos beneficios de medir nuestras acciones, nos encontramos:

  • Gestión eficiente del presupuesto. Vamos a poder saber dónde se ha gastado lo que hemos invertido.
  • Mejora de la efectividad optimizando ratios de conversión. Podremos conocer las acciones que nos derivan a más conversiones (por ejemplo, más ventas).
  • Elegir con criterio las acciones que vamos a llevar a cabo. No publicar por publicar. Sabremos qué funciona mejor y nos centraremos en eso y dejaremos a un lado aquello que compartimos y que no tiene interés para la comunidad.
  • Conocer que funciona y qué no funciona. Por ejemplo, si hacemos sorteos debemos saber si ese sorteo nos va a permitir mejorar el engagement. Si por el contrario no nos ayuda, para qué hacer más sorteos.
  • Tomar decisiones basadas en resultados probados. La medición es objetiva. Por tanto, nos va a arrojar información real de lo que está ocurriendo en nuestros canales sociales.
  • Mejorar el retorno de la inversión (ROI). Esto es lo más importante. Si invertimos, que lo recuperemos y si es con muchos beneficios mejor.

CONCLUSIÓN

Hemos querido recopilaros una serie de errores muy comunes cuando nos disponemos a gestionar las redes sociales de nuestra empresa o marca. Está claro que las cosas se pueden hacer de muchas formas, pero, lo que tenemos que tener claro, es que debemos hacerlas para que repercuta lo mejor posible en la reputación de nuestra empresa y en los resultados en cuanto a ventas o consultas. Muchas veces nos enfrascamos en publicar o comunicar contenido a nuestra comunidad que nosotros consideramos interesante. No nos paramos y nos ponemos en el lugar de nuestros seguidores. Seguramente, mucho de lo que publicamos no es interesante ni aporta valor a nuestra comunidad. Por todo ello, una de las cosas que hay que tener muy en cuenta es realizar mediciones y analizar esos resultados para poder actuar de la mejor forma posible.

Está demostrado que, realizando mediciones y analizando resultados, será la única forma de entender qué está ocurriendo y mejorar. De otra forma, las redes sociales no aportarán ningún beneficio a tu empresa o marca.

Queremos que tengas claro lo siguiente:

  • Tienes que definir objetivos claros de lo que quieres conseguir en cada red social.
  • Debes marcar una estrategia para alcanzar esos objetivos.
  • Publica aquello que aporte valor a tu comunidad. No te repitas y, sobre todo, no publiques con errores ortográficos. Tampoco publiques contenido de baja calidad.
  • Piensa siempre en el engagement. Pensar en aquellos usuarios que realmente se interesan por lo que haces o vendes e interaccionan con tu empresa o marca.
  • Y, lo más importante, medir, medir, medir…. Y analizar.

Desde Kaktus Estudio Integral te animamos a hacer las cosas bien. Queremos que las redes sociales aporten lo máximo a tu empresa o marca. Las redes sociales nos abran un abanico amplísimo de posibilidad. Tenemos que aprovecharlas al 100% y, sobre todo, dejarnos asesorar. Quizás un buen profesional te puede aportar más de lo que imaginas. Simplemente, confía en él, ella o ellos y comprobarás como aumenta la rentabilidad de lo que inviertes en redes sociales.

Con una buena gestión de redes sociales, conseguirás el éxito.